Me gustaría.

Me gustaría tenerte desnuda ahora
y poder hablar de tu cuerpo,
de la distancia exacta que hay entre tus senos,
me gustaría poder contar desde tus piernas,
ese par de tijeras
con las que has podado mis pudores,
con las que abrazaste mi inocencia,
hablar desde tus manos y de las caricias que estas encierran,
de tus ojos y de la paz con la que nado en ellos,
de tus caderas firmes y de tu vientre plano y de tu sexo,
ese eterno manantial de mis pecados,
de tus pies que marcan mis pisadas,
de tus uñas y como dibujan con la sangre de mi espalda,
de tu lengua como ágil oponente de mis dientes
y de toda tu cuando estas desnuda.

Me gustaría tenerte desnuda ahora,
aquí
para no contarles nada.

¿Que es el amor?

Hace tiempo (mucho tiempo) surgió una platica muy profunda sobre la pregunta lanzada al aire en la nota de mi amiga, y tras desarrollar el tema en los comentarios, eh creado una pagina (y no una entrada, pues pienso que lo vale) acerca de ese tema. Entrar aquí podría cambiar las estructuras en tus pensamientos. También si quieres complementar la entrada te espero en los comentarios. Entrar aquí.

Y aunque fui lo que tu digas

Primero:
Que tu has sido para mi
lo mas grande en este mundo
y aunque fui lo que tu digas
pero que hasta te regalo
aquellas risas

Dos:
Que alguna vez
quisimos compartir
el breve instante
que es la vida

Y tres:
Que yo hoy vivo en la ruina
de un silencio
que va dejándome sin vos

Lo que no entiendo es que
ahora vengas otra vez a prometerme
una vida entera, pero a tu manera.
Dime amor ¿en que momento?
de tu largo caminar
perdimos eso

Mira es verdad que soy difícil
pero he sido para ti lo único profundo
también verdad que procuraba estar contigo
cuando estaba mas confuso

Tu tratando de insistir
que me perdone el universo
yo guardándome el secreto
que ya no quiero escuchar
otro bolero mas
tu empeñada en que querías
ser feliz
y yo sentir

Y yo te buscaba en los azules
y me enfrentaba a tempestades
y ahora no se si tu exististe
o eres solo un sueño que yo tuve
pero es que hay gente que no consigues olvidar
jamas, no importa el tiempo que eso dure

Una frase resumió lo diferente entre los dos
hoy seguro ya no hay nada y lo que dure amor duro

Ahora no se si me quisiste
o es solo un sueño que yo tuve

Ya no te busco en los azules
ni me enfrento a tempestades
ya no me importa si me quisiste
porque en mis sueños yo te tuve
además hay gente que
no consigues olvidar jamas
y espero que eso
nos ayude

Alejandro Sanz – Eso

 

Tomando café

Te veo tomando café
como desde hace tantos años
y me resulta inevitable el decirte que te amo

Que se me antoja recordar
el juego que hemos olvidado
que por debajo de la mesa
se den vuelo nuestras manos

Y rodar, y rodar por el suelo
enredado en la maraña de tu pelo
y levantarnos para hacernos monumento
al amor, a la lujuria y al deseo.

Y verte sonreír
con ese gesto de quien sabe que ha pecado
y volver a sentir
esas piernas que se doblan de cansancio.

Te veo tomando café
como desde hace tantos años
y se me hace agua la boca
y te me sigues antojando.

Me dices no sé bien qué
mientras yo estoy en otro lado
imaginando que tu boca
se abre y me va tragando.

Y rodar, y rodar por el suelo
asomándome al vacío de tus pechos
y levantarnos para hacernos monumento
al amor, a la lujuria y al deseo.

Y verte sonreír
con ese gesto de quien sabe que ha pecado
y volver a sentir
las rodillas y los codos lastimados.

Tomando Café – Carlos Arellano

cafe

Testamento de otoño

Aquí te dejo
lo que tuve y lo que no tuve,
lo que soy y lo que no soy.
Mi amor es un niño que llora:
no quiere salir de tus brazos,
yo te lo dejo para siempre:
eres para mí la más bella.

Eres para mí la más bella,
la más tatuada por el viento
como un arbolito del sur,
como un avellano en agosto.
Eres para mí suculenta
como una panadería,
es de tierra tu corazón,
pero tus manos son celestes.

Eres roja y eres picante,
eres blanca y eres salada
como escabeche de cebolla.
Eres un piano que ríe
con todas las notas del alma
y sobre mí cae la música
de tus pestañas y tu pelo.
Me baño en tu sombra de oro
y me deleitan tus orejas
como si las hubiera visto
en las mareas de coral:
por tus uñas luché en las olas
contra pescados pavorosos.

De Sur a Sur se abren tus ojos
y de Este a Oeste tu sonrisa,
no se te pueden ver los pies
y el sol se entretiene estrellando
el amanecer en tu pelo.
Tu cuerpo y tu rostro llegaron,
como yo, de regiones duras,
de ceremonias lluviosas,
de antiguas tierras y martirios.

Sigue cantando el Bío-Bío

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en nuestra arcilla ensangrentada,
pero tú trajiste del bosque
todos los secretos perfumes
y esa manera de lucir
un perfil de flecha perdida,
1Ina medalla de guerrero.

Tú fuiste mi vencedora
por el amor y por la tierra,
porque tu boca me traía
antepasados manantiales,
citas en bosques de otra edad,
oscuros tambores mojados:
de pronto oí que me llamaban,
era de lejos y de cuando
me acerqué al antiguo follaje
y besé mi sangre en tu boca,
corazón mío, mi araucana.

Qué puedo dejarte si tienes,
en tu costado
ese aroma de hojas quemadas,
esa fragancia de frutillas
y entre tus dos pechos marinos
el crepúsculo de Cauquenes
y el olor de peumo de Chile?

En el alto otoño del mar
lleno de niebla y cavidades,
la tierra se extiende y respira,
se le caen al mes las hojas.
Y tú inclinada en mi trabajo
con tu pasión y tu paciencia
deletreando las patas verdes,
las telarañas, los insectos
de mi mortal caligrafía.
Oh leona de pies pequeñitos,
qué haría sin tus manos breves,
dónde andaría caminando
sin corazón y sin objeto,
en qué lejanos autobuses,
enfermo de fuego o de nieve?

Te debo el otoño marino
con la humedad de las raíces
y la niebla como una uva
y el sol silvestre y elegante:
te debo este cajón callado
en que se pierden los dolores
y sólo suben a la frente
las corolas de la alegría.

Todo te lo debo a ti,
tórtola desencadenada,
mi codorniza copetona,
mi jilguero de las montañas,
mi campesina de Coihueco.

Alguna vez si ya no somos,
si ya no vamos ni venimos
bajo siete capas de polvo
y los pies secos de la muerte,
estaremos juntos, amor ,
extrañamente confundidos.
Nuestras espinas diferentes,
nuestros ojos maleducados,
nuestros pies que no se encontraban
y nuestros besos indelebles,
todo estará por fin reunido,
pero de qué nos servirá
la unidad de un cementerio?

Que no nos separe la vida
y se vaya al diablo la muerte!

/De Pablo Neruda.